ACTUALITAT
COACHING (Junio 2008)
Hoy está de moda el coaching: el entrenador personal. Un señor, o señora que te asesora para estar en forma. Más cinta… unas cuantas flexiones, ahora a remar, salta a la comba. Esto suena a un planteamiento profesional para nuestro cuerpo, aunque resulta un poco caro.
El entregador personal para el cuerpo está bien, pero a mí me parece más importante, e interesante, el coaching de la mente. Ya saben mens sana in corpore sana como reza el aforismo. La mente sana hoy exige un coaching, y no me refiero al psiquiatra o al psicólogo. No, me refiero a una persona o personas que nos ayuden a que los valores que no son corporales –los de la mente- los entrenemos.
No sería fantástico tener un entrenador para ganar en solidaridad; o para aumentar el amor a los demás; o para incrementar la masa de comprensión, o muscular una visión más justa de nuestros semejantes. Imagínense si esta no es una buena inversión. Busque -querido oyente- a estos entrenadores, los hay, y mejore en valores: se sentirá en forma.
